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ABR
01

LIBRO DEL MES DE ABRIL

LA CIUDAD DE LAS ALMAS TRISTES, de Javier Márquez Sánchez

Imagen de una página del libro. Haz clic para previsualizarlo.La ciudad de las almas tristes

Javier Márquez Sánchez
Almuzara editorial
Colección Tapa Negra
366 Páginas
19,95 euros

Con una escritura excepcional, que nos recuerda a los clásicos de la novela, esos que siempre están en nuestra memoria, vuelve Javier Márquez Sánchez con su última novela, La ciudad de las almas tristes, a descubrirse como uno de los mejores escritores de género.

La ciudad de las almas tristes comienza con una carga de intensidad, su primer capítulo ya nos deja sin aliento, para después, escalonadamente, sumergirnos en una obra sin un momento de calma. La historia de este nuevo libro de Javier Márquez Sánchez nos lleva a la ciudad de Sevilla, natal del autor. En ella, un periodista que años atrás descubriera una famosa trama de prostitución de menores, en la que se vieron atrapados varios personajes muy famosos, vuelve para investigar los negocios de una empresa de la que se sabe poco. Esta empresa ha ofrecido un suculento negocio a un empresario madrileño. Este, que desconfía de todo, contrata a José Luis Ballesteros para que le proporcione datos que le hagan confiar en ese oculto negocio en la Isla de la Cartuja, la que sirvió de sede de la Exposición Universal de 1992. Ballesteros, investigador y sabueso con buen olfato, y su socio, que en un primer momento se queda en Madrid, examinando registros mercantiles, se verán metidos en una trama de políticos metidos en mafias de todo tipo, un caso de muy difícil solución.

Para ser periodista hay que tener curiosidad, instinto de investigación y capacidad para narrar. Y desde luego ninguna de esas tres cosas las enseñaban en la carrera cuando yo estudié. Justo el año que se inauguraba esa licenciatura en Sevilla. El hambre por contar historias, como por las manitas de cerdo, se tiene o no se tiene. El periodismo fue y será un oficio. Lo de la filigrana universitaria es otro cantar. (p. 30)

Si algo he de reseñar que asombra en La ciudad de la almas tristes, aparte del increíble ritmo y la caracterización de personajes, es la gran escritura que posee Javier Márquez Sánchez. Esta obra, al igual que las anteriores del autor, posee esa marca de identidad que es el leer unas pocas líneas y reconocer la autoría del texto. Pocos, muy pocos autores pueden presumir de tener una escritura personal y carismática. En este caso, una escritura sumamente apropiada al estilo de la obra en cuestión, con metáforas y chascarrillos con mucha sorna e ironía que, con muy poca imaginación que pongamos, nos parecería el guión de cualquier película negra norteamericana de los años 40 o 50. La ciudad de las almas tristes encantará a los lectores de Dashiel Hammett, Chester Himes o Raymond Chandler, ya que goza de unos puntos de vista muy semejantes, bajos fondos y asuntos turbios, y con una escritura, a la vez que detallista y bien construida, muy cinematográfica.

La chica era guapa, ojos verdes y sonrisa espléndida, como un anuncio de moda estival capaz de destrozar voluntades y matrimonios. La cabeza ladeada, con la melena cayendo sobre el brazo. Y esa sonrisa. La chica te noqueaba como Cassius Clay a cualquier sparring de mantenimiento.
—Oiga, ¡que se escapa el gato! —bromeó.
 (p. 33)

Javier Márquez Sánchez
Aunque vive en Madrid por la cosa del tajo, Javier Márquez Sánchez nació en Sevilla en 1978, y ejerce como sevillano militante cada vez que la ocasión lo requiere. Curtido en redacciones de prensa local y regional así como en emisoras de radio de distinto pelaje, ha sido subdirector de las revistas Cambio16, Esquire, Forbes y Tapas, y actualmente, como los viejos tramperos de sus adorados westerns, se gana la plata al mejor postor colaborando en publicaciones como El Mundo, Esquire, Historia y Vida, La aventura de la Historia, Efe Eme o tintaLibre. Ha publicado cinco novelas y otros tantos libros de no ficción. Letal como un solo de Charlie Parker fue merecedor del premio Novelpol 2012 a la mejor novela negra del año, y La fiesta de Orfeo (2009), editada por Almuzara, gozó de gran éxito en su traducción a varios idiomas. Con esta editorial también publicó Rat Pack. Viviendo a su manera (2006) y Elvis. Corazón solitario (2007). Es director editorial de Muddy Waters Books, y de vez en cuando también narra historias armado con su armónica y su guitarra Fender de doce cuerdas.

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